En una noche cargada de intensidad y emoción, el New York City FC volvió a sonreír. No solo vencieron a su eterno rival, los New York Red Bulls, sino que lo hicieron con autoridad, carácter y dos goles que podrían marcar un punto de inflexión en su temporada.

El encargado de encender la chispa fue Alonso Martínez. El costarricense rompió su sequía goleadora —que se remontaba al 26 de abril— con un golazo desde fuera del área al minuto 13. Un disparo certero que levantó a la afición y devolvió la confianza a un equipo necesitado de respuestas.
Solo cinco minutos después, Martínez estuvo a punto de firmar el segundo. Una carrera en solitario lo dejó cara a cara con el arquero Carlos Coronel, pero el guardameta reaccionó a tiempo y frustró el intento. Aun así, el delantero fue el alma del ataque en la primera mitad, participando en cinco de los nueve remates del equipo.
Un error de Coronel en la segunda mitad.
El arquero salió de su área y perdió el balón ante un incisivo Martínez, quien recuperó y asistió con inteligencia a Maxi Moralez, el argentino no falló y marcó su primer gol de la temporada, ampliando la ventaja al 60’.
Aunque los Red Bulls presionaron más en los minutos finales y terminaron con 11 disparos frente a 12 de NYCFC, los celestes del NYC resistieron con solvencia y sellaron su primera victoria con más de un gol desde su enfrentamiento con Atlanta United.








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