En la antesala de la gran final de la UEFA Nations League, Cristiano Ronaldo no solo habló como leyenda del fútbol, sino como padre del deporte.
Desde la concentración de la selección de Portugal, el capitán luso lanzó un mensaje directo y sincero a los medios y al entorno del joven prodigio español, Lamine Yamal. A sus 39 años y con casi mil goles en su carrera, Ronaldo no solo piensa en títulos: también piensa en el futuro del fútbol.
“El niño está haciendo las cosas muy bien. Está en un club que le ayuda bastante y en una selección que también le apoya. El ambiente es propicio para que salgan sus cualidades, que son enormes”, expresó el astro portugués con serenidad.

Pero su mensaje fue más allá del elogio. Fue una súplica.
“Lo que pido es que lo dejen crecer tranquilamente”, sentenció Ronaldo, quien conoce de primera mano lo que es vivir bajo la lupa desde muy joven.
Consciente del peso mediático que puede aplastar a una joya en formación, CR7 apeló a la empatía de periodistas, aficionados y redes sociales.
“Vosotros le podéis ayudar dejando que crezca sin tanta presión. Talento no le falta”, remató.
En la previa de un duelo vibrante entre Portugal y España, donde el presente y el futuro del fútbol se cruzan en la cancha, Cristiano decidió usar su voz para proteger a una promesa. Porque para él, la grandeza también se mide en gestos fuera del campo.








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