Uno de los capítulos más duros en la historia reciente del fútbol polaco se ha escrito hoy: Robert Lewandowski, leyenda y capitán por más de una década, ha renunciado a la selección nacional.

La razón: la falta de confianza en el actual entrenador Michal Probierz.
A través de un mensaje contundente en sus redes sociales, el delantero del FC Barcelona expresó su dolorosa decisión:
“Considerando las circunstancias y la pérdida de confianza en el entrenador de la selección polaca, decidí renunciar a jugar en la selección mientras que él sea el seleccionador. Espero poder volver a jugar para la mejor afición del mundo.”
La tensión estalló tras la decisión del técnico de retirarle el gafete de capitán y otorgárselo a Piotr Zielinski, un movimiento que, según la federación, fue comunicado previamente, pero que ha provocado una fractura pública en el vestuario.
Lewandowski, de 35 años, ha sido el alma de la selección durante más de una década: 158 partidos, 85 goles y liderazgo inquebrantable desde 2014. Su ausencia se sentirá con fuerza, sobre todo en un momento crucial rumbo a la clasificación para el Mundial.
No jugó en el amistoso ante Moldavia y tampoco estará en el partido ante Finlandia. Su mensaje no deja lugar a dudas: si no hay cambio en el banquillo, Lewandowski se baja del barco.
Esta determinación llega después de que se anunciara que Michal Probierz tomó la decisión de que Piotr Zielinski se convirtiera en el nuevo capitán, de la que, según la Federación, fue informado el atacante del Barcelona.








Deja un comentario