Este martes en Houston, la historia y el futuro chocan en un duelo cargado de emoción, tensión y cuentas pendientes. Guatemala y Guadalupe se enfrentan en el Shell Energy Stadium por un boleto clave a los cuartos de final de la Copa Oro 2025, en un grupo C que llega al rojo vivo.
Con tres puntos en la tabla, Guatemala comparte posición con Jamaica, mientras Guadalupe, aunque sin unidades, aún respira gracias a las matemáticas. Ambos saben que no hay mañana si no hay victoria, y que una derrota los dejará fuera del camino por el sueño continental.

📊 Un duelo con historia… y con sed de revancha
Esta será la tercera vez que se cruzan en la historia del torneo, con antecedentes tan igualados como dramáticos. En 2021, Guadalupe eliminó a Guatemala en penales (10-9) tras empatar 1-1 en tiempo regular. Pero la Bicolor se cobró venganza en 2023 con una remontada épica: del 0-2 al 3-2 gracias a los goles de Rubio Méndez (doblete) y Carlos Mejía.

Ahora, con la clasificación en juego, las emociones se multiplican. Guatemala llega golpeada, pero viva tras la caída ante Panamá. Guadalupe, por su parte, apuesta a un milagro futbolero para seguir en carrera.
🔥 Todo o nada: lo que hay en juego
Mientras se dispute este encuentro, Panamá y Jamaica jugarán en simultáneo. El destino de Guatemala no solo depende de sí misma: necesita ganar y esperar que los jamaiquinos no lo hagan. Si ambos triunfan, el criterio de diferencia de goles decidirá quién avanza. Por eso, la Bicolor está obligada a ganar… y golear si hace falta.
🧠 Claves del partido
- Rubio Méndez, héroe en 2023, vuelve a ser el hombre a seguir.
- Guadalupe cuenta con velocidad y talento, pero ha mostrado fragilidad defensiva.
- Guatemala buscará recuperar su agresividad en ataque y evitar los errores del pasado.
⏳ La hora de la verdad
Todo está servido para que este sea uno de los partidos más vibrantes de la jornada. Porque más allá de las estadísticas, está en juego el orgullo, la fe y la posibilidad de seguir escribiendo historia.
Este martes, solo uno seguirá soñando. Y Guatemala no quiere despertar todavía.








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