Guatemala está más cerca que nunca de romper su techo histórico y nadie lo representa mejor que Nicholas Hagen, el arquero que se ha convertido en voz, corazón y muralla de la Azul y Blanco. En entrevista con Marca Internacional, el portero del Columbus Crew abrió su alma sobre la histórica Copa Oro 2025, el orgullo de devolver a Guatemala a una semifinal tras 29 años y el gran anhelo que une a millones: jugar su primer Mundial.

Una Copa Oro para soñar en grande
Esta generación ya grabó su nombre en la historia: tercer lugar en la Copa Oro, dejando fuera a potencias como Jamaicay Canadá, y dándole pelea a Estados Unidos hasta el final.
“Fue un camino largo, con mucho esfuerzo para regresar a Guatemala a donde tiene que estar”, confesó Hagen, aún con la emoción a flor de piel.
El sorteo no fue amable: un grupo de la muerte con Jamaica, Panamá y Guadalupe. Pero la Azul y Blanco respondió con garra y fe.
“En un grupo donde todos nos daban por muertos, logramos salir adelante y dejar fuera a una selección grande como Jamaica”, recordó.
Para Hagen, el triunfo ante los ‘Reggae Boyz’ marcó un punto de quiebre:
“El primer partido te dicta mucho. Esa victoria demostró que Guatemala venía a competir de verdad”.
A pesar de una lesión que le impidió atajar ante Canadá, el guardameta no se perdió ni un minuto del sueño:
“Estoy súper orgulloso de lo que se logró, porque este grupo se entregó, luchó y dejó buen fútbol contra selecciones como Estados Unidos”.
El sueño mundialista, más vivo que nunca
Guatemala lleva casi ocho décadas afiliada a la FIFA. Ninguna selección chapina ha pisado jamás una Copa del Mundo.

Hoy, Hagen y su generación sienten que pueden ser los elegidos.
“Para todo el país sería un sueño cumplido. Guatemala lo merece. Es un país futbolístico que lo necesita, su gente siempre apoya y tiene intacto ese anhelo de vernos en un Mundial”, subrayó.
Pero nada de promesas vacías. Lo suyo es compromiso real:
“No se puede garantizar nada, pero este grupo va a dejarlo todo para lograrlo. El Mundial nunca está fuera de nuestra vista: es la meta y vamos a pelearla hasta el final”.
Un mensaje para el mundo
Con humildad y determinación, Nicholas Hagen también alzó la voz por todos los futbolistas chapines:
“Lastimosamente, el jugador guatemalteco no es conocido en el mundo. Yo toqué muchas puertas para abrirme paso. Necesitamos estos partidos, estos roces, para mostrar que tenemos calidad, entrega y que dejamos el alma en la cancha”.

Hoy, Guatemala sabe que su momento ha llegado: la ilusión es más fuerte que nunca, y bajo los guantes de Hagen, cada atajada será un paso más hacia esa meta que parece imposible… hasta que deja de serlo.








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