Con el corazón blanco y el mundo observando, el Real Madrid le entrega a Kylian Mbappé una de las camisetas más simbólicas del fútbol.
El Real Madrid lo ha hecho oficial: Kylian Mbappé será el nuevo portador del dorsal número 10, un número que no solo representa jerarquía futbolística, sino también historia, magia y liderazgo. Con la salida de Luka Modric rumbo al AC Milan, el club blanco pone en manos del crack francés un legado que trasciende generaciones.

Mbappé, que llegó a la Casa Blanca para marcar época, había lucido el número 9 durante su primera temporada, pero ahora asume un nuevo rol simbólico y emocional dentro del equipo. El dorsal 10 no fue una petición suya, aseguran medios españoles, sino una decisión institucional que lo consagra como líder absoluto del proyecto merengue.
En una plantilla plagada de talento joven, con Vinicius dueño del 7 y Bellingham consolidado con el 5, el número 10 quedaba libre justo a tiempo. Aunque muchos apostaban por Arda Güler como heredero natural del dorsal de Modric —especialmente después de que el propio croata le regalara su camiseta—, la directiva decidió apostar por el presente: por Mbappé, el rostro global del club.

Este movimiento va más allá del marketing. El dorsal 10 lo acompaña desde que deslumbró al mundo en Rusia 2018, cuando siendo apenas un adolescente llevó a Francia a la gloria. Hoy, con 26 años y su mejor fútbol por delante, Kylian asume la camiseta más icónica del vestuario madridista.
Mientras el ‘10’ ya tiene nuevo dueño, queda vacante el ‘9’, el número que portaron Benzema y, brevemente, el propio Mbappé. Endrick, Gonzalo García y otros nombres suenan como posibles herederos. Pero por ahora, el protagonismo es claro: el Real Madrid se rinde a los pies de su nueva estrella.








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