La gira por Asia no solo está poniendo a prueba el rendimiento físico de la selección, también su comodidad. Tras los primeros entrenamientos en Corea del Sur, las altas temperaturas y la humedad extrema han obligado al cuerpo técnico a modificar la rutina: pausas de hidratación más frecuentes y sesiones más cortas. Pero hay un detalle que ha generado molestia dentro del vestuario: las nuevas camisetas.


Los jugadores se han quejado de que la tela, lejos de ayudar, se empapa con el sudor y se vuelve más pesada, lo que complica su desempeño en el campo. Uno de los más críticos ha sido Raphinha, referente del grupo, quien comparó la situación con otras selecciones que usan el mismo proveedor, como Brasil, donde —según él— no ocurre lo mismo.


Aunque no hay pronunciamiento oficial, el malestar es evidente. En una gira tan exigente, cada detalle cuenta, y en este caso, la indumentaria se ha convertido en un obstáculo inesperado.








Deja un comentario