Guatemala firmó un capítulo inolvidable en la historia del fútbol centroamericano. A casi un mes de su gesta heroica en la Copa Oro 2025, la organización del torneo ha rendido homenaje a la Selección Nacional con un emotivo video que revive, en poco más de dos minutos, la travesía épica de la «Bicolor», desde la esperanza hasta las lágrimas, desde el canto del Himno hasta el histórico tercer lugar.

El material, publicado en las redes oficiales de la Copa Oro, es más que un simple resumen: es una cápsula emocional que pone la piel de gallina a cualquier guatemalteco que vivió el sueño. La primera imagen: el Himno chapín retumba en Carson, California. La sorpresa: el 1-0 ante Jamaica con gol de Óscar Santis. La celebración: una nación entera unida por una victoria que ya se sentía como gloria.

Luego, el golpe. Panamá detiene el ímpetu chapín (1-0) en Austin, y las imágenes muestran a Santis desconsolado y a una afición que sufre… pero no se rinde.
Y es que el 24 de junio llegaría el renacer: victoria 3-2 sobre Guadalupe en Houston. Goles, gritos, pasión. Pinto, Escobar, y el estallido de orgullo nacional. Aunque en el video no aparece Rubio Rubín, su presencia se sintió en cada paso del torneo.

El clímax llega con el triunfo ante Canadá. Una gesta impensada. David abre el marcador, Rubín iguala, y el drama se desborda: atajada milagrosa de Navarro, penal fallado por Pinto, el poste salvador… y el gol de José «Caballo» Morales que desató la locura. Imágenes crudas y vibrantes de una hazaña que quedará grabada por siempre.

El final es amargo pero digno: 2-1 contra Estados Unidos en semifinales. Diego Luna fue verdugo, Escobar el orgullo, y la tristeza en las gradas selló un torneo donde Guatemala no ganó la copa… pero sí ganó el respeto del continente.
La Bicolor logró lo impensable: un histórico tercer lugar y millones de corazones latiendo al mismo ritmo.
Nuestro corresponsal Willy Monroy vivió cada instante de esta travesía histórica junto a la Selección Nacional de Guatemala, desde la emoción del debut hasta el último suspiro en semifinales. Con su lente, su voz y su pasión, fue testigo directo del orgullo chapín que desbordó estadios en Estados Unidos. Su cobertura incansable llevó a miles de guatemaltecos cada gol, cada lágrima y cada celebración como si estuvieran allí. Gracias, Willy, por contar esta historia con el corazón y con el profesionalismo que solo da estar en la primera línea.









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