En una noche cargada de tensión y emociones en el Sports Illustrated Stadium de Harrison, los New York Red Bulls vivieron la paradoja más cruel del fútbol: ganar, pero quedar eliminados.
El equipo neoyorquino se impuso 5-3 en la tanda de penales ante el FC Juárez, después de un empate 1-1 en los 90 minutos, pero no fue suficiente para avanzar a los cuartos de final de la Leagues Cup.
El héroe de la noche fue el arquero A.J. Marcucci, quien no solo detuvo un penal decisivo, sino que lo hizo dos veces, después de que el VAR ordenara repetir la ejecución por adelantarse. Con frialdad de acero, volvió a lanzarse a su derecha para mantener con vida a su equipo.
La ilusión había comenzado temprano en la segunda mitad, cuando Dylan Nealis, con un cabezazo perfecto tras un tiro libre de Marcelo Morales, puso el 1-0. Pero el golpe llegó al minuto 87, cuando Oscar Estupiñán igualó para los mexicanos con un remate letal de cabeza.

En los penales, Forsberg, Choupo-Moting, Eile, Morales y Tim Parker fueron infalibles, y la atajada de Marcucci parecía el preludio de una clasificación épica. Sin embargo, la calculadora del torneo fue implacable: la diferencia de goles dejó fuera tanto a Red Bulls como a Juárez.

“Una gran, gran actuación”, resumió el técnico Sandro Schwarz sobre su portero, destacando su liderazgo y concentración en un partido que rozó el drama.
Ahora, los Red Bulls deberán cambiar el chip rápidamente: el domingo reciben a Real Salt Lake por la MLS y el miércoles visitan a Philadelphia Union en la Copa Abierta. Tres retos en siete días… pero con la herida fresca de una eliminación que dolerá por mucho tiempo.








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