Lionel Messi volvió a ser sinónimo de épica. Con un doblete decisivo, el argentino lideró la remontada del Inter Miami, que venció 3-1 al Orlando City en el Chase Stadium y se convirtió en el primer finalista de la Leagues Cup 2025.

Una noche de tensión, magia y goles que dejó al equipo de Javier Mascherano a las puertas de otro título internacional.
El clásico floridano tuvo un arranque adverso para las Garzas. Al 45+1, Marco Pasalic silenció el estadio con un zurdazo que puso arriba a Orlando al descanso. Pero en la segunda parte despertó el vendaval rosa: al 74’, una falta sobre Tadeo Allende abrió la puerta para que Messi, desde el punto penal, igualara con la frialdad de los grandes.

Y cuando el reloj marcaba el 88’, la zurda mágica del 10 apareció otra vez, tras un pase milimétrico de Jordi Alba, para dar vuelta el marcador y encender la locura en Fort Lauderdale.
El golpe de gracia llegó en el descuento. Al 90+1, Luis Suárez descargó dentro del área y Telasco Segovia firmó el 3-1 con un disparo raso que liquidó toda esperanza de Orlando, que además sufrió la expulsión de David Brekalo en el tramo final.

Messi volvió a ser el alma de un equipo que ya no conoce imposibles: su sociedad con Alba, la entrega de Suárez y la determinación colectiva sostienen el sueño de una afición que vibra con cada conquista. Inter Miami buscará ahora coronar su camino en la gran final del próximo fin de semana, a la espera del rival que saldrá entre LA Galaxy y Seattle Sounders.
El “10” volvió a demostrar que su fútbol no entiende de fronteras ni edades: en Miami, Messi sigue escribiendo capítulos dorados que ya rozan la leyenda.








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