La Liga española entra en territorio de emociones fuertes. Este sábado, el Real Madrid visita a la Real Sociedad en Anoeta, un duelo con aroma especial para Xabi Alonso, que regresa a casa convertido en líder merengue.
Entre bromas, el técnico admitió que será un partido distinto: “Espero que mi padre (Periko Alonso) vaya con nosotros, estoy convencido de que sí. En casa es un partido especial”.

El escenario no podría ser más simbólico. Anoeta fue el punto de partida de la exitosa carrera de Xabi, quien ahora vuelve para defender la cima de LaLiga. Lo hace con un Madrid que ha ganado sus tres primeros partidos —Osasuna, Oviedo y Mallorca— sin desplegar aún todo su potencial, pero con la solidez de un equipo que no ha encajado goles en sus últimas tres visitas al estadio donostiarra.
La Real Sociedad, en cambio, vive la otra cara: todavía no conoce la victoria en este arranque de temporada. Sin embargo, jugar en casa y recibir al líder invicto puede convertirse en la chispa que despierte al conjunto txuri-urdin y le dé razones a su afición para creer.

Para el Madrid, el reto no solo es mantener el invicto, sino también confirmar que el proyecto de Alonso va tomando forma en medio de un calendario asfixiante: siete partidos en apenas 22 días. Anoeta será la primera gran prueba de carácter.
El balón rodará en un estadio donde se mezclan recuerdos y emociones. Xabi Alonso vuelve al lugar donde todo empezó, ahora con la misión de demostrar que su Real Madrid está hecho para resistir cualquier desafío.








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