El estadio José Ángel Rossi vivió una tarde electrizante en la décima jornada del Clausura.

Cobán Imperial, urgido de puntos y de confianza, le dio vuelta al marcador y venció 2-1 a Xelajú MC en un partido cargado de tensión, emoción y simbolismo: fue el regreso de Sebastián Bini al banquillo cobanero tras cumplir una sanción de cuatro encuentros.
La visita pegó primero y silenció a la afición local. Al minuto 24, Steven Cárdenas cerró un centro desde la izquierda y adelantó a los “Superchivos”, que parecían tener el control del juego. Cobán, golpeado, buscó la reacción sin éxito en la primera mitad, mientras la grada contenía la ansiedad.

El complemento, sin embargo, cambió la historia. Con mayor intensidad y el empuje de su gente, los “Príncipes Azules” encontraron el empate al 56’. Steven Paredes desbordó y asistió a Janderson Pereira, quien definió en el área para desatar el grito cobanero.
Doce minutos después llegó la remontada: Pereira volvió a aparecer, esta vez como asistente, para dejarle el balón a Óscar Mejía, que con un derechazo potente marcó el 2-1 y convirtió el estadio en una fiesta.

Xelajú tuvo la última chance al 88’ con un tiro libre de Elmer Cardoza, pero la barrera despejó la esperanza visitante. Cobán selló un triunfo vital que lo iguala con los quetzaltecos en la tabla (12 puntos) y le permite respirar en la lucha por no caer a los últimos lugares.

Para Bini, que vivió los últimos cuatro partidos desde la tribuna tras la sanción recibida en la final del Clausura con Municipal, el regreso no pudo tener mejor guion: victoria, remontada y el respaldo de un equipo que mostró carácter cuando más lo necesitaba.








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