El tiempo se agota y el margen de error es mínimo.
Lionel Messi y el Inter Miami afrontan sus últimos siete partidos de la temporada regular de la MLS con un objetivo claro: asegurar su lugar en los playoffs y pelear por el Supporters’ Shield.

El triunfo por 3-1 sobre Seattle en casa, revancha de la final de la Leagues Cup, devolvió la confianza al equipo de Javier Mascherano, que este sábado recibe al DC United. Aunque el rival ya está eliminado, el técnico fue contundente:
“Todos los partidos son una final. Sería un error pensar que no tienen nada que jugarse; enfrentarnos siempre motiva a los rivales”.
La calculadora también juega: Miami (49 puntos) puede sellar boleto a playoffs si gana y los Red Bulls tropiezan con Montreal. Ocho puntos lo separan del líder Philadelphia (57), con tres partidos menos que podrían ser decisivos. Cincinnati (55), Charlotte (53), Nashville y NYCFC (50) completan la pelea en el Este.
Messi, a sus 38 años, sigue siendo el motor: 20 goles y 11 asistencias en 21 juegos de liga, más ocho tantos en torneos internacionales. Su posible renovación multianual mantiene expectante a toda la MLS.

En cuanto al plantel, Luis Suárez cumple la última fecha de suspensión, pero regresa “Toto” Avilés tras sanción. Silvetti, flamante fichaje, fue convocado por Argentina Sub-20 pero jugará antes dos duelos clave. Picault y Ruiz seguirán de baja, aunque el primero apunta a volver ante NYCFC y Toronto.


Mascherano lo resume sin rodeos: “Nos quedan siete finales y queremos ganarlas todas”.
Con Messi encendido y la afición ilusionada, Miami se prepara para escribir otro capítulo de su corta pero intensa historia.








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