El City Field de Queens fue testigo de una noche mágica que quedará grabada en la memoria de los aficionados.

Con un estadio lleno y la expectativa a flor de piel, el Inter de Miami se impuso con autoridad por 4-0 al New York City FC, en un partido que tuvo a un protagonista indiscutible: Lionel Messi.

El astro argentino volvió a demostrar por qué sigue siendo el corazón y el motor del club. Desde el inicio encendió las tribunas con su visión y precisión, regalando una asistencia magistral para el primer gol de Baltasar Rodríguez a los 42 minutos. Pero lo mejor estaba por llegar.

En el segundo tiempo, Messi levantó al público con una definición letal al minuto 74, ampliando la ventaja.
Más tarde, cuando el marcador ya sonreía a los Herons, volvió a escribir otra página de magia: al 85’, dejó en el camino a cuatro defensores del NYCFC para firmar su segundo tanto de la noche y sellar la goleada con categoría.

La estocada final la puso Luis Suárez desde el punto penal, completando un triunfo perfecto para la visita.
Con esta victoria, el Inter no solo suma tres puntos vitales, sino que escala posiciones y da un paso firme hacia los playoffs de la MLS. En el césped de Queens brilló un colectivo sólido, pero el nombre que retumbó en cada rincón del estadio fue el mismo que desde hace casi dos décadas marca la diferencia: Lionel Messi, el hombre del partido.








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