El FC Barcelona demostró carácter y jerarquía en el Carlos Tartiere.
El equipo de Hansi Flick, obligado a ganar para no perder terreno en la lucha por el liderato, firmó una remontada contundente ante un Real Oviedo que ilusionó a su afición, pero que terminó cediendo ante la pegada blaugrana.

El encuentro arrancó con un héroe inesperado: Aarón Escandell.
El portero local se multiplicó bajo los tres palos, frustrando hasta en tres ocasiones a un Barcelona insistente, con Marcus Rashford y Ronald Araujo probando su reflejo felino, el Tartiere celebraba cada atajada como si fuera un gol.

Y el premio a esa resistencia llegó al minuto 32, cuando un error garrafal de Joan García permitió a Alberto Reina sorprender desde 30 metros y poner el 1-0 para el Oviedo.
Pero el campeón no se rindió. Flick movió el tablero en el descanso y su equipo salió con más hambre. Eric García igualó al 55’, y diez minutos después, la sociedad de los cambios funcionó: De Jong asistió y Robert Lewandowski, de cabeza, firmó el 1-2 que dio vuelta al marcador.

Sobre el final, Ronald Araujo cerró la faena con el 1-3, reflejo del dominio catalán en la segunda mitad.
Con esta victoria, el Barça alcanza los 16 puntos en seis jornadas (cinco triunfos y un empate), manteniéndose a solo dos del líder Real Madrid, que presume puntaje perfecto. La batalla por la cima promete emociones fuertes, y el conjunto culé dejó claro que tiene la ambición intacta.








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