En el Apertura 2025 terminó envuelta en polémica.
Deportivo Mixco derrotó 1-0 a Cobán Imperial con un gol sobre la hora que todavía da de qué hablar.

Lo que pintaba para ser un duelo vibrante entre dos equipos con realidades opuestas en la tabla terminó convertido en un partido trabado, de bajo nivel y con un desenlace cargado de controversia.
Durante los 90 minutos, ni Mixco ni Cobán lograron imponer condiciones. El encuentro, que prometía intensidad por la lucha mixqueña en la parte alta y la urgencia cobanera de escalar posiciones, se fue apagando con errores, cortes constantes y pocas emociones. El árbitro Mario Escobar añadió siete minutos de reposición y, cuando todo apuntaba a un empate insípido, llegó el momento decisivo.

Al minuto 96, un centro de Yonatan Pozuelos desde la izquierda provocó el caos: el portero visitante Casas chocó con un rival, la pelota quedó suelta y Nicolás Martínez, en aparente posición adelantada, la empujó al fondo… con la mano. Ni el silbante ni su cuarteta lo advirtieron, validando el tanto entre la incredulidad y la protesta furiosa de los cobaneros.

El reclamo terminó con la expulsión de un asistente de Sebastián Bini y con la sensación de injusticia entre los visitantes, que se marcharon sin puntos pese a la irregularidad de la jugada. Mixco celebró su tercera victoria consecutiva y escaló al segundo lugar provisional, mientras Cobán Imperial sigue estancado en el noveno puesto al inicio de la segunda vuelta.
Un triunfo polémico que, sin duda, seguirá generando debate en el fútbol guatemalteco.








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