El sueño mundialista de Guatemala sigue con vida, aunque pende de un hilo.
Tras el amargo empate 1-1 en Surinam, con un gol recibido al minuto 90+3, la Selección Nacional sufrió uno de los golpes más duros en los últimos 20 años.

Faltó malicia, faltó cerrar el partido, pero no se ha perdido la esperanza. El equipo chapín aún tiene una ruta posible hacia su primera Copa del Mundo.
Guatemala ocupa el último lugar de su grupo con apenas 2 puntos, pero restan tres partidos que podrían cambiarlo todo: este martes 14 de octubre visita a El Salvador, y en noviembre recibirá a Panamá y Surinam. Nueve puntos en juego. Nueve pasos que podrían conducir al sueño.

El escenario ideal es claro: Guatemala debe ganar los tres encuentros para llegar a 11 unidades. Pero eso no basta. También necesita un empate entre Panamá y Surinam —que se enfrentan este martes en suelo panameño. Si ambos igualan, llegarían a 6 puntos y, en caso de caer ante Guatemala en noviembre, se quedarían con 9. Así, los chapines serían mundialistas con 11.

Si en cambio hay un ganador entre Panamá y Surinam, el boleto directo podría definirse por diferencia de goles o incluso enviarlos al repechaje.
La primera misión es clara: conquistar el Cuscatlán, donde ya ganaron Surinam y Panamá. Solo con carácter, precisión y ese toque de picardía que tanto se ha reclamado, Guatemala podrá seguir soñando con escribir la página más grande de su historia futbolística.








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