El año se despide, pero el fútbol guatemalteco se enciende.
Antigua GFC y Municipal, rivales con historia, heridas abiertas y cuentas pendientes, vuelven a cruzarse en una final. Será la quinta vez que definan un título cara a cara, ahora en el Apertura 2025, con el primer capítulo este domingo a las 7:00 p. m. en el estadio Pensativo, un escenario que promete tensión máxima.

“No queremos revancha, queremos venganza”. La frase de Rudy Muñoz retumba como declaración de guerra tras la clasificación escarlata ante Achuapa. Municipal vuelve a encontrarse con el verdugo de hace seis meses, el mismo que fue capaz de silenciar El Trébol y celebrar en terreno enemigo. El picante está servido.
Antigua apelará a su esencia: el talento y la energía de Óscar Santis, Óscar Castellanos y José Ardón para volver a golpear el orgullo capitalino y, de paso, frenar el sueño rojo de la ansiada copa 33. Los coloniales saben cómo jugar estas batallas y lo han demostrado en finales pasadas.

Mario Acevedo, técnico escarlata, no esquiva la realidad: “Para mí, los dos mejores equipos están en la final”. Llegó para saldar deudas tras la era Bini y el fútbol lo puso frente a su examen definitivo. Enfrente tendrá a un Antigua sólido, que despachó sin complejos a Aurora, pero ahora deberá contener a nombres de alto voltaje como Pedro Altán, Muñoz, José Martínez y Cristian Hernández, exantigüeño y renacido en esta recta final.


En la fase regular, seis puntos los separaron: Municipal fue líder; Antigua, tercero. Los rojos no perdieron en los duelos directos, pero en una final no hay antecedentes que valgan. Aquí no cuenta la tabla: si hay empate global, habrá tiempo extra y, si es necesario, penales.
Está en juego algo más que un título. Está la hegemonía colonial en finales ante Municipal (tres triunfos contra uno) y el fantasma que aún recorre El Trébol: aquella corrida inolvidable de Óscar Santis que maduró el quinto aguacate.
La historia vuelve a citarse. Y promete fuego.








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