El Barcelona volvió a reinar.

En una final intensa, vibrante y cargada de historia, el conjunto azulgrana derrotó 3-2 al Real Madrid y se proclamó campeón de la Supercopa de España 2026, alcanzando su título número 16 y reforzando su dominio en el palmarés del torneo. El escenario fue el King Abdullah Sports City Stadium de Yeda, testigo de un Clásico que estuvo a la altura de su leyenda.

La primera mitad fue un intercambio de golpes sin respiro. El Barça abrió la cuenta al 36’ con Raphinha, pero el cierre del periodo fue una locura: Vinícius empató al 45+1, Lewandowski devolvió la ventaja al 45+3 y, antes del descanso, Gonzalo García firmó el 2-2 en un final de infarto que dejó a todos sin aliento.

El complemento mantuvo la tensión. El partido se volvió más físico y táctico, con choques, interrupciones y un mediocampo en permanente disputa. Cada balón dividido parecía decisivo; cada error, una sentencia. El margen era mínimo y el pulso, total.

La balanza se inclinó al 73’, cuando Raphinha volvió a aparecer. Su disparo, desviado en Aurélien Tchouaméni, descolocó a Thibaut Courtois y se convirtió en el 3-2 definitivo. Gol de campeonato, grito de desahogo y estallido azulgrana en las gradas.

Con esta victoria, el Barcelona consolida su hegemonía en la Supercopa con 16 títulos, por encima de los 13 del Real Madrid. Más que un trofeo: una noche para la memoria, un Clásico que confirma que, cuando se cruzan, el fútbol se escribe con mayúsculas.








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