El Barcelona dio un paso gigante rumbo al título y salió vivo de una batalla intensa en Pamplona.
En una noche de tensión máxima, el equipo de Hansi Flick venció 2-1 a Osasuna y quedó a las puertas de coronarse campeón de LaLiga 2025-2026.

Con Robert Lewandowski y Eric García como novedades en el once inicial, el cuadro culé sabía que no podía fallar. Sin embargo, encontró a un Osasuna valiente, agresivo y decidido a arruinar la fiesta blaugrana. Durante la primera mitad, los locales estuvieron más cerca de golpear primero: Ante Budimir estremeció el palo al minuto 36 y poco después exigió una atajada salvadora de Joan García, figura bajo los tres palos.
Barcelona sufrió, resistió y esperó su momento.
En el complemento, el líder cambió el ritmo. Con más posesión, más intensidad y hambre de campeón, empezó a inclinar la cancha. Aun así, Osasuna volvió a rozar el gol con un disparo de Rubén García que encontró otra respuesta brillante de Joan.
Cuando el empate parecía sentenciado, apareció la jerarquía. Al minuto 81, Robert Lewandowski sacó la magia y rompió el cero con una definición letal que silenció el estadio. Cinco minutos después, Ferran Torres firmó el 2-0 con un golpe definitivo que desató la euforia culé.
Osasuna reaccionó tarde y Raúl García descontó al 88 para poner dramatismo en el cierre, pero Barcelona resistió los últimos embates y celebró una victoria con aroma a trofeo.
Ahora toda la atención se traslada al duelo entre Espanyol y Real Madrid. Si los merengues tropiezan, el Barcelona será campeón de manera matemática. Y si no ocurre, el clásico podría regalar una escena histórica: el pasillo al nuevo rey de España.








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